viernes, 27 de enero de 2012

CÓMO ALIMENTAS TU PENSAMIENTO?


  Como alimentas tus pensamientos?
  Sentados junto al fuego a la luz de la luna
  conversaban un viejo  y su nieto.

  Le dijo el anciano al muchacho:
  
  Me siento como si tuviera dos lobos peleando
  en mi corazón, uno es un lobo rabioso, resentido
  y vengador, y el otro es un lobo pleno de amor y 
  compasión.
  
  
  El nieto preguntó:

  Abuelo, ¿cuál de los lobos ganará la pelea?

  El abuelo respondió:

  Aquel que yo alimente.

  Amigos: No existen personas positivas o
  negativas. Todos tenemos la posibilidad de alimentar
  nuestros pensamientos ya sean éstos positivos o negativos.
  Tenemos la opción de abrirnos a las emociones que
  nos llevan al dolor o a la armonía.

  Feliz semana.

lunes, 16 de enero de 2012

LA PERSEVERANCIA Y LA FE HACEN REALIDAD TU SUEÑO


Amigo lector reflexiona acerca de lo que has logrado en tu vida; acerca de tus progresos; acerca de donde empezaste y en donde estás ahora.


Recuerda esos momentos en los que te parecía que el mundo se iba a acabar, que no había ninguna salida, que nunca encontrarías la solución. Luchaste, y hoy no son más que anécdotas que escasamente recuerdas.


Reconoce lo que has creado en tu vida; de lo que sientes orgullo y que hace un tiempo te parecía inalcanzable.


Algunas veces nos decimos: "Yo no he logrado nada especial." Esto equivale a no reconocer tus esfuerzos, y por lo tanto, es tratarte injustamente.

Recuerda el examen que todos tildaban de imposible para ti; del que decían que no aprobarías. Decidiste sacarlo adelante y después te llenaste de satisfacción por haberlo logrado.

Recuerda ese proyecto del que decían que era demasiado para ti; que te quedaba grande; que nadie lo había hecho antes; que era para gente especial. Tú perseveraste, te preparaste, golpeaste en todas las puertas que se te ocurrieron, no permitiste que los obstáculos te desanimaran, y, cuando te diste cuenta, habías superado tus propias metas.


¿Qué cualidades te comprometiste a expresar en esos momentos? Persistencia, recursividad, creatividad, templanza, flexibilidad, capacidad de sobreponerte rápidamente, humildad para reconocer tus equivocaciones, disposición a aprender de tus errores y a hacer lo necesario para lograr tus sueños.


Tal vez pensarás que ninguna de estas cualidades es tuya, pero te prometo que tú las posees, y tú sabes mejor que nadie que cuando realmente has querido lograr algo, las has sabido manifestar, las has utilizado y has logrado tu objetivo.


Por eso apuesto lo que sea que cuando tú quieras algo, lo conseguirás. Puede que te demores, que te cueste, que te equivoques mil veces, pero tú ya varias veces has demostrado que, cuando realmente lo quieres, tienes la fuerza, la habilidad y la paciencia para alcanzarlo.

Lo que no has alcanzado se debe a que aun continuas luchando por ello en el camino correcto; a que decidiste rendirte; o a que por cualquier razón no estás en disposición de invertir la energía necesaria para hacerlo realidad.


Amigos: Nunca dudes de tu fuerza y de tu capacidad de lograr lo que quieres. Si no tienes algo, no culpes a las circunstancias o a los demás porque te llenarás de amargura y resentimiento.

Recuerda que tienes tanta libertad para usar tu gran fuerza y tu poder, que hasta puedes decidir no usarlos.





martes, 13 de diciembre de 2011

DIEZ MÉTODOS PARA RESOLVER UN CONFLICTO



Éstas son algunas estrategias que aprendí de David Schwartze,, divulgadas en su libro "La magia pensar en grande".

Al igual que en mi caso, el empleo apropiado de estas técnicas te ayudará a mejorar la calidad de tus relaciones y, por lo tanto, la calidad de tu vida.


1. Mantente fresco cuando otros estén furiosos y pierdan la cabeza. Tú tienes el control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se trata de no demostrar tu molestia, sino de hacerlo mesuradamente, sin después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol.


2. Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el tuyo, el del otro y los de terceros, los cuales probablemente están más cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la perspectiva de los demás enriquecerás tu propio punto de vista. 


3. Espera a calmarte antes de hablar. Ten en cuenta que la relación es más importante que la discusión. Dále más relevancia a las personas que a las opiniones.

4. Trata a toda persona con la cual tengas contacto como si fuera un pariente rico, de quien esperas ser incluido en su testamento. Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente. Es el mejor negocio en todos los sentidos. 


5. Busca el lado positivo y agradable, aun de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas en oportunidades.


6. Establece el hábito de hacer preguntas y, sobre todo, de escuchar las respuestas. Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos y después preguntamos. También preguntamos, pero escuchamos para contestar, y no para tratar de entender.

7. No hagas o digas nada que pueda herir o hacerle daño a otra persona. Aférrate al proverbio que dice que todo lo que uno haga, se devolverá. La gente no recuerda tanto lo que tú dices o haces, sino la intención con la que lo haces.


8. Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño.


9. Ten presente que si toleras a los demás, ellos también serán pacientes contigo en los aspectos no muy gratos de tu personalidad.


10. El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar responsabilidad. No olvides que un conflicto bien manejado fortalece la relación, y te ayuda a aprender de las diferencias.



Amigos: el pensamiento positivo es una disciplina que, ejercitada con constancia, te dará el poder de cambiar tu entorno y, por consiguiente, tu vida.

miércoles, 26 de octubre de 2011

QUIERO SEGUIR SIENDO IGNORANTE


Cuando era niño,
mis adultos me reprochaban,
por que yo no tenia dignidad.
Ser digno, me enseñaban, 
es responder con rabia
a la rabia del otro.
Yo era ignorante y no pensaba que la rabia
de nadie era en contra mía.
Yo creía, que era solo 
su propia Confusión.
Yo no sabia, era ignorante.
Aprendí a ser digno y comencé a sufrir…
Otro día, mis amigos me enseñaron,
que estar a la moda, era tener ropa
con un escudito que era elegante,
y que no tenerlo, me hacia menos 
que los demás.
Mire mi ropa, yo me sentía bien
con mi camisa roja, pero no tenia escudo.
Aprendí entonces, que era menos, que yo
era menos que los demás, que no era elegante.
Y comencé a sufrir…
Otro día, mi maestro me dijo, 
que si yo no tenia buenas calificaciones,
y no era de los mejores del curso,
no me podía sentir orgulloso de mi mismo.
Yo disfrutaba la escuela, pero mis notas
no eran nada especial.
Entonces, aprendí que no podía 
sentirme orgulloso de mi mismo.
Alguna vez en mi adolescencia,
conocí a la muchacha mas hermosa
de este mundo, nos acercamos,
nos descubrimos y antes de que 
parpadeara de nuevo, cada uno 
tomo su camino.
Pensé,  que había 
sido maravilloso, que el ciclo estaba
completado.
Pero los que sabían de amor me enseñaron,
que yo era inestable y disfuncional.
Recordé mi relación, con mis encuentros
y desencuentros,  a veces la ame a veces 
la odie, como el día y la noche,
creía que era normal,
pero ellos sabían mas de amores.
Entonces,  aprendí a sufrir en mis amores…
Después cuando papá se fue de la casa
yo me sentí feliz,
por que el no parecía feliz en la casa
y aunque era un buen
hombre, por sus propias razones quería
seguir su camino.
Yo pensé que papa se había ido
pero me ensenaron que Papa
me había abandonado;
que me faltaba un Papa.
Yo no sabia!! Yo me sentía
completo con Mama.
Pero los que sabían de afectos
me ensenaron que debería llorar
y sentirme triste si alguien partía
un día un amigo, a quien todos
llamaban distinguido,
me enseño que existía la comida 
exquisita, los sabores refinados,
que había gente ordinaria que no 
sabia valorar un buen plato.
Yo hasta ese momento, disfrutaba
con entusiasmo y gratitud,
cualquier plato de comida que la vida
generosa, me pusiera en frente a la hora
de la cena.
Pero aprendí, que yo era ordinario
y que debía estar feliz, solo cuando
tuviera un plato de comida exquisita
en frente y para ser mas refinado
debería criticarla.
Lo mismo, me enseñaron con los vinos
y la música. Con la casa en la que vivía.
Me parecía tan lindo mi cuarto,
me gustaban los vecinos,
Yo me sentía feliz con mi casa.

Pero me enseñaron, que si
quería ser feliz, tenia que buscar
una casa mas grande.
Aprendí que no podía ser feliz
hasta que no la tuviera, pero
aunque la conseguía, siempre
había otra mas grande que no
me permitía ser feliz.
Un día leí un libro y me encanto,
leí otro y otro, me descubrí
y me encontré de otra manera.
Entonces  alguien que leía muchos libros,
me dijo que si quería sentirme
culto, tenia que leer algo que 
al leerlo me pareció enredado 
y tormentoso.
Aprendí a ser culto y deje de leer
lo que a mi me gustaba y leía lo que
otros decían.
Hoy, que tengo los pelos blancos
me doy cuenta  que quiero
ser ignorante de nuevo.
Quiero tocar la mano de quien
quiera, mirar a sus ojos y a su alma
ignorando su pasado o el mío.
No quiero saber que hace o cuanto
gana el otro, solo quiero saber,
como es un regalo para mi vida,
como es un maestro, que me envío
el universo para ayudarme a ser mas feliz.
Me encanta de nuevo mi camisa roja
sin escudos y esas medias viejas.
No quiero saber de comidas exquisitas,
solo sentirme inmensamente feliz
de poder comer, disfrutar el sabor
de una fruta fresca, o el sabor amoroso
de una cucharada de sopa tibia.
No quiero saber en que barrio vivo,
por que este es perfecto.
Se, que mi cama me recibe
cada noche.
Ahora se, que todo lo que quiero
es ser feliz y no necesito
saber nada, todo que necesito para
Ser feliz, lo se ya.
Autor: Carlos Devis

viernes, 23 de septiembre de 2011

¿HACERSE BRUTO ES SABIA Y ÚTIL?


Mi mamá me decía con frecuencia que  iba salir
adelante no por inteligente, sino por bruto.

Esta afirmación que entonces me ofendía, con el tiempo
me ha llegado a parecer sabia y útil.

Ahora me doy cuenta de lo importante que es saber
hacerse el bruto.

Por ejemplo:

- Si un pariente cercano me dice una indirecta para
ofenderme, me hago el bruto que no entender y así no
le doy el gusto de amargarme la vida.

- Si quiero aprender algo que me cuesta trabajo, me hago
el bruto, no sucumbo a la impaciencia de los demás y sigo
intentando hasta lograrlo.

- Si mi compañero de trabajo o mi superior permanecen
irritados la mayor parte del tiempo, no pienso que es conmigo
o por mí, sino que me hago el bruto y digo: "Debe ser que
le duele la muela" y de esa manera me hago inmune al
contagio de ese dolor.

- Cuando dicen "no" a mi objetivo, me hago el bruto y entiendo
"todavía no" y así me permito seguir buscando formas de
conseguirlo.

- Si algo que intento cien veces no me resulta como
quiero, no me tildo de bruto por no haberlo logrado, sino
que pienso en lo bruto que sería si desistiera después de
tanto esfuerzo.

- Cuando estoy hablando por teléfono con alguien de quien
necesito un servicio o información y la persona sube el tono
de voz más de lo necesario y vocaliza cada palabra exageradamente,
tal como si dijera: "No sea bruto, ¿acaso no entiende
lo que le estoy diciendo?" Decido entonces
respirar profundamente, contestarle pausadamente
y con calidez, dándole las gracias
por su paciencia con mi falta de entendimiento...

Esto funciona como magia la mayoría de las veces para
cambiar las mareas a mi favor.

Amigos lectores, te confieso que me gustaría poner en práctica
estos consejos más frecuentemente, porque en realidad no hay
nada que me parezca más tonto que tratar de parecer correcto
e inteligente todo el tiempo y con todos.

Feliz semana.